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Venezuela: Asamblea Nacional en desacato. Cronología de errores

En 18 años de Revolución Bolivariana hemos celebrado 20 eventos electorales, de los cuales sólo hemos perdido 2: la reforma constitucional del 2007 y la Asamblea Nacional (AN) 2016-2020. Obtenida la victoria del 6D-2015, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) activó una campaña mediática (con mucha fuerza internacional) que pretendía desestabilizar la militancia chavista desde las bases y sacudir los bloques de fuerza en el alto mando político. Es interesante que con aseveraciones tan duras que golpean en el quehacer cotidiano de la población, hayan convencido al sector opositor, especialmente a la clase media, de que las colas para conseguir alimentos acabarían y que el presidente Nicolás Maduro saldría por la vía democrática y constitucional en sólo 6 meses. Pero también es interesante que en medio de su gran y muy costosa campaña mediática en ningún momento la MUD se haya remitido al Capítulo IV (De los derechos políticos y del referendo popular), Sección segunda, Artículos 71 y 72 de la Constitución. Lo único que manejaban (abierta y explícitamente) es que debían recolectar el 1% del padrón electoral para activar el RR (una vez la solicitud estuviese aprobada por el CNE), pero no comunicaron cuáles eran todos los mecanismos que, según la ley, son necesarios para que el RR se lleve a cabo correctamente y dentro de los parámetros de la constitucionalidad: esto implica un vacío de información poderoso, que los ayudaría a continuar montando la parafernalia comunicacional que insiste en que el CNE y el TSJ estaban actuando fuera de la ley. De esta manera, hoy tenemos una MUD que sigue con el viejo argumento de que Nicolás es un dictador colombiano, que el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) son fraudulentos y que Venezuela necesita intervención extranjera urgente porque “hemos perdido el hilo constitucional y hay que recuperarlo”. Error tras error, la oposición ha echado cada vez más hacia atrás su intento débil de salir del Presidente, del Gobierno y del chavismo.

La MUD continúa sin asumir que no tiene lo necesario para tomar el poder: no capitalizaron el triunfo (a cuestas de la guerra mediática de 4ta generación muy bien financiada por el imperio gringo y sus marionetas españolas) que obtuvieron al ganar la mayoría de curules en la AN y confiaron en que la efectividad que obtenían de la campaña mediática y comunicacional que hacían en contra del chavismo y del Gobierno iba a ser a corto plazo. Pero, asimismo, no contaron con una contraofensiva comunicacional de parte del chavismo, que en 11 meses de asedio político, económico y social, no ha hecho otra cosa que fortalecerse y aprender de sus errores, y también, y más importante, con una contraofensiva que tiene como estrategia principal llevar a cabo actividades pacíficas, en tanto que por pacíficas no dejan de ser pertinentes y necesarias al saberse protectoras de los espacios recuperados y ganados. Y reconociendo que el pueblo chavista no es una “coyuntura electoral, sino una fuerza histórica”, en palabras del diputado Héctor Rodríguez.

Ahora, pensemos, ¿por qué han cometieron tantos errores y no lograron activar el Referendo Revocatorio (RR)? ¿Las torpezas han sido orquestadas? ¿O es el desconocimiento rotundo de la constitucionalidad lo que les ha costado tanto? ¿La burguesía clasemediera y el poder político opositor son tan cómodos que pretenden, incluso, que el gobierno les tienda alfombra roja para “salir del Gobierno”? ¿Por qué el partido Voluntad Popular actúa con tanta irreverencia? ¿Cuáles son las consecuencias, el saldo político real, que significa para la oposición esta hilera continua de torpezas?

Veamos una serie de eventos que han ocurrido a lo largo del 2016:

  1. 11 de enero: “Tarde piaste, pajarito”.

LA MUD, en medio del desastre a escala interna de sus partidos no activó la solicitud del RR según el tiempo reglamentario para que el evento electoral se celebrara durante el 2016. ¿Cuál era la urgencia, y la desesperación, de hacer el RR durante 2016? Fácil: si el proceso de referéndum revocatorio presidencial no se hace durante el año que corre respecto a la mitad exacta del período presidencial que se quiere revocar quedaría como presidente de la República el Vicepresidente de la República.

Durante una entrevista con el periodista Vladimir Villegas, Ramos Allup -anterior presidente de la Asamblea Nacional por la MUD- aseguró que “en 6 meses saldrían democráticamente del presidente Nicolás Maduro”. Según la ley venezolana (y la única que rige y puede regir en el país), no hay forma de que en sólo 6 meses se salga, democráticamente, de un gobierno elegido por el pueblo. De modo que, sin asumir la falla garrafal al no activar la solicitud a tiempo, la MUD inició una campaña mediática para acusar al CNE de ser un ente fraudulento por no respetar los tiempos acordados, cuando en primera instancia la misma MUD no operativizó correctamente cada uno de los pasos que debía seguir, según la ley, para activar el RR durante 2016.

El eslogan principal, y el móvil comunicacional, fue que “saldrían de las colas” y “en 6 meses Venezuela tendría nuevo presidente”, a lo que el chavismo respondió con la consigna “Pueblo a la calle”: protección civil organizada y masiva de las calles, y, simbólicamente, de los espacios recuperados por el pueblo y por la organización institucional bajo la guía y tutela del comandante Chávez.

  1. Abril: “Agarrando aunque sea fallo”.

Para la activación correcta del RR eran necesarios el total representativo del 1% de los inscritos en el registro electoral en todo el país. Todos los procesos electorales tienen protocolos específicos: la MUD ha querido activar un protocolo electoral sin atenerse debidamente a los protocolos que, por ley, deben cumplirse. El 1% de las firmas debe comprenderse sólo y únicamente por electores y electoras inscritos en el registro electoral: es decir, venezolanos y venezolanas, mayores de 18 años, vivos y vivas y sin privaciones de libertad. Por tanto, aquellas personas extranjeras, muertas, menores de edad y privadas de libertad no pueden votar, y no pueden participar legítimamente en ningún proceso electoral, bien sea activado por el Poder Ciudadano, por una organización política debidamente inscrita en el CNE o por el Poder Electoral.

El 1% representaba sólo 197.978 rúbricas y la MUD presentó ante el CNE 1 millón 957 mil 779, de las cuales 605.727 (lo que representa el 30.9%) fueron no válidas por las razones anteriores y, además, por usurpación de identidad. A la hora de entregar las firmas al CNE los solicitantes juraron que las firmas habían sido auditadas y que ninguna de ellas presentaba irregularidades. Es decir, hay doble irresponsabilidad y desacato: se entregan unas firmas chimbas ante uno de los órganos más importantes del Estado y además se le miente en la cara en medio de un proceso legítimo y legal que el CNE mismo preside.

  1. Enero-actualidad: “Ni lavan, ni prestan la batea”.

El TSJ declara a la AN en desacato y nulifica cualquier acto que lleve a cabo. La AN adeco-burguesa juramentó a 6 aspirantes a diputados por el estado Amazonas cuyos procesos electorales habían sido anulados, otra vez, por fraude electoral. Una vez procesado el fraude el TSJ ordenó desacatar a estos 6 diputados, pero la oposición en abierta desobediencia desafiante obvió la orden del poder público judicial que, si bien se complementa con el legislativo, tiene atribuciones específicas a la hora de que algún otro poder se salga de las líneas legales. El TSJ dictaminó que a partir de entonces la AN se encontraba en estado de “desacato”, y por tanto, cada una de las acciones tomadas sucesivamente serían nulas e inconstitucionales: desde la toma de decisiones simples hasta la introducción de proyectos y reformas de ley, juramentaciones, procesos legislativos varios, etc.

  1. 1 de septiembre: “Chivo que se devuelve se ‘esnuca”.

Horas antes de la marcha multitudinaria que la MUD convocó, con una excelente propaganda de miedo, intolerancia y desesperación (mismo formato obsoleto del Golpe de Estado del 2002), grupos de inteligencia descubrieron campamentos paramilitares en las inmediaciones del Palacio de Miraflores; Jon Goicochea y el alcalde del municipio El Hatillo, David Smolansky, fueron procesados por posesión de armamento de alto calibre y municiones, y focos organizados de violencia fueron desmontados. Poco a poco, el plan golpista iba cayendo en picada antes de que la misma marcha iniciara.

La movilización opositora tenía como fin llegar a Miraflores. En medio de parafernalia comunicacional y discursos cruzados, lo oposición se convenció de que marchando a Miraflores el presidente Maduro renunciaría a su cargo ese mismo día, y que el 2 de septiembre amanecería “La Nueva Venezuela”. La concentración de personas, y la marcha, en efecto fueron multitudinarias, pero el vacío de liderazgo político (especialmente ante la falla de la activación de un plan violento para lograr un Golpe de Estado) sólo logró que a la 1 de la tarde el líder de derecha Chúo Torrealba ordenara a sus filas civiles regresar pacíficamente a sus casas para hacer un cacerolazo masivo a las 8 de la noche. La etiqueta #MalditaMUD se posicionó en el primer lugar de Twitter en Venezuela, y días más tarde, a escala mundial. A partir de entonces, el desánimo, discordia y molestia con la MUD por parte de sus seguidores era más que palpable, y esto fue el inicio de la fragmentación del liderazgo político y de que las ansias de sangre se desinflaran considerablemente.

  1. 26, 27, 28 de octubre: “A cada cochino le llega su sábado”.

Para esos tres días estaba dispuesta la recolección del 20% de firmas para la correspondiente activación del inicio reglamentario del RR. Si bien la MUD introdujo un exceso de firmas, de las cuales el 30% fueron fraudulentas, lograron el 1% necesario para la activación de los procesos necesarios para la realización de un RR, de modo que el próximo paso sería la recolección del 20% de los inscritos en el registro electoral en cada estado del país. A diferencia del 1% anterior, este 20% no es a escala nacional sino estadal (es decir, la falta de recolección de ese porcentaje en cualquier estado hace inválida la convocatoria del RR). El 20 de octubre, los tribunales penales de los estados Aragua, Carabobo, Bolívar, Monagas y Apure se manifestaron con la anulación de la recolección de firmas y sentenciaron que los delitos habían sido: “Falsa atestación ante funcionario público, aprovechamiento de acto falso y suministros de datos falsos al Poder Electoral”, por lo que el Poder Electoral se colocó en acato al Poder Judicial y actuó en correspondencia: paralizó la recolección de firmas hasta que haya una nueva orden judicial. Así, se suspendió la activación del RR ante el debido cumplimiento de la ley, lo que implica que durante el 2016 fue imposible realizar un evento electoral de este tipo, porque los tiempos reglamentarios no se cumplieron antes del término del año.

  1. 13 de octubre: “Como cucaracha en baile de gallina”.

Teniendo en cuenta los procesos parlamentarios ocurridos en Paraguay y Brasil, y confundiéndose con ser un gobierno parlamentario, la AN convocó una sesión extraordinaria un domingo para presentar un documento que llevaba por título “Acuerdo para la restitución del orden constitucional”. Era un decálogo que, en su primer punto, indicaba “Declarar la ruptura del orden constitucional y la existencia de un Golpe de Estado cometido por el ‘régimen’ de Nicolás Maduro en contra de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”, y en los otros 9 puntos barrabasadas como: la solicitud de intervención extranjera, designación de nuevos rectores del CNE y de nuevos magistrados del TSJ (es decir, el desconocimiento de las autoridades actuales), exigir a la Fuerza Armada “obedecer a la Constitución”, convocar al “Pueblo” a las calles hasta que el “nuevo orden constitucional”, se instaurara y “determinar la situación constitucional de la Presidencia de la República”. Recordemos que para entonces el presidente Maduro se encontraba en una gira por el Medio Oriente trabajando en restituir los precios del petróleo y establecer relaciones de articulación con otras naciones petroleras. Vaya casualidad: acusar al Presidente de desacato y abandono del cargo mientras no se encuentra en el país por estar en el debido cumplimento de sus atribuciones presidenciales. La contradicción es irresoluble, y el vacío de sentido es infinito.

Para recuperar el hilo constitucional hay que haberlo perdido en primera instancia y la MUD se inventó un fantasma que se les escapó, y torpemente intentaron perseguirlo. Un virus disfrazado de glóbulo blanco que no duró ni tres días: en la Constitución Bolivariana no existe algo llamado “juicio político”; de hecho, no existe siquiera algo parecido. Por tanto son inexistentes también los protocolos pertinentes para activar tal proceso legislativo y judicial. Lo irónico es que precisamente la Constitución desmonta la banal idea del juicio político porque nuestra forma de gobierno es presidencialista y los cinco Poderes Públicos son complementarios: los procesos de revocación y denuncias de abandonos de cargos o desacato a las atribuciones deben ser activados por el Poder Ciudadano, arbitrados por la Contraloría General, la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo y procesados por la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia.

  1. 26 y 28 de octubre. “No gastemos pólvora en zamuro…”

La “Toma de Venezuela” estaba dispuesta para el miércoles 26 de octubre. La convocatoria fue pobre, ni siquiera desesperada. Y la participación fue casi, casi, nula. El jueves 27 la MUD convocó a doce horas de paro nacional para el viernes 28 de octubre: “Nadie va a trabajar, ni al colegio. No salgan a comprar nada, ni a sacar plata. Enciérrense en sus casas”. Pero ese viernes amaneció como cualquier otro día laborable: la mayoría de comercios abiertos, la gente en sus trabajos, los bancos en normal funcionamiento, las bombas de gasolinas operativas. Hubo más de un medio de comunicación que, empecinado en creerse su propia mentira, sacó notas que “demostraban” lo vacía y sola que había amanecido Caracas y otras ciudades del país.

  1. 26 de octubre. “A correr piojo que viene el peine”.

El 24 de octubre el presidente Maduro anunció la activación del Consejo Nacional de Defensa de la Nación (CODENA). En el Título VII de la Constitución (“De la seguridad de la nación”), en el Capítulo 1, Art. 323 se lee que “El Consejo de Defensa de la Nación es el máximo órgano de consulta para la planificación y asesoramiento del Poder Público en los asuntos relacionados con la defensa integral de la Nación, su soberanía y la integridad de su espacio geográfico. A tales efectos, le corresponde también establecer el concepto estratégico de la nación. Presidido por el Presidente o Presidenta de la República, lo conforman, además, el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva, el presidente o presidenta de la Asamblea Nacional, el presidente o presidenta de del Tribunal Supremo de Justicia, el presidente o presidenta del Consejo Moral Republicano y los ministros o ministras de los sectores de la defensa, la seguridad interior, las relaciones exteriores y planificación, y otros cuya participación se considere pertinente”. Después de que Ramos Allup fue la cara de la parafernalia de que el presidente Maduro había abandonado el cargo, hizo lo mismo de lo cual acusaba al Presidente, sólo que esta vez, con fundamento y peso de la ley, que claramente indica que parte de las atribuciones del presidente de la AN, es decir, su caso actual, es participar y presentarse activamente en el CODENA, cosa que, flagrantemente, no hizo. Entonces, el viejo adeco se enfrentó a un vacío y conflicto constitucional: en incumplimiento de sus atribuciones seguía realizando actos inconstitucionales y contradictorios con la ley.

  1. Noviembre- actualidad: “Cachicamo llamando a morrocoy ‘conchúo’”.

Con los pedazos de los desastres políticos que cometieron en 2016, a los líderes políticos de la oposición no les ha quedado otra que traerse nuevamente las viejas estrategias: que Nicolás es colombiano (a lo que el TSJ pidió al CNE una copia de la partida de nacimiento del Presidente para leer públicamente su lugar de nacimiento y procedencia); la campaña mediática internacional para la descalificación constante del chavismo, no sólo del Gobierno -es importante establecer las diferencias- que insiste en que en Venezuela hay una crisis humanitaria por falta de comida y crímenes de lesa humanidad; esto sumado a las contradicciones discursivas y operativas con sus vacíos de sentido: Ramos Allup dijo que acabarían las colas y que saldrían del Gobierno en 6 meses; el 60% de los diputados de la MUD no firmó las planillas de solicitud para la activación del RR; Leopoldo López, a quien venden como el mártir vejado por la dictadura madurista, tiene una serie absurda de beneficios y privilegios en comparación con los otros privados de libertad; las marchas inútiles al CNE, Diana D’Agostino, esposa de Ramos Allup, utiliza su tiempo en medios para insistir frívolamente en que las mujeres chavistas son feas; al iniciar el proceso de RR interrumpieron el proceso de legalización de 58 partidos políticos, y la ley establece que a partir de la toma de poder de la nueva AN, los partidos tienen un año (es decir, hasta el 5 de enero de 2017) para legalizarse; y finalmente el desconocimiento rotundo de la constitucionalidad, especialmente del funcionamiento de los poderes públicos y de la posibilidad de activación y correcta aplicación de los protocolos electorales.

La MUD está completamente fragmentada. Capriles ya no es parte fundamental de la esfera política opositora, Chúo Torrealba perdió toda credibilidad, en nuevo presidente de la AN es el vocero del Partido Primero Justicia, el conductor de un programa de televisión refrito de juicios fingidos, y quien comenzó el 2017 con la insistencia de “abandono del cargo” del presidente Maduro, aunque el Parlamento sigue en desacato por orden del TSJ.

Después de una carrera de errores, la oposición se quedó sin representación, sin liderazgo y sin plan.

Texto: Manuela Andrade

Imagen de portada: César Mosquera

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