Tú estás aquí
Inicio > Textos > ¿Quiénes somos? > Generar conciencia desde el trabajo, la búsqueda de Orlando Hernández

Generar conciencia desde el trabajo, la búsqueda de Orlando Hernández

(2 de 9)

Orlando Hernández es de Yaracuy y dice que con esfuerzo y honestidad ha logrado labrarse una vida en la complicada Caracas. Por ello entiende la importancia de identificarse como trabajador, como parte de la clase trabajadora: “Soy un obrero, un proletariado y la humildad es lo que digo que nunca voy a cambiar, porque como humano, como venezolano, como trabajador siempre seré Orlando Hernández el compañero, el amigo, el que está dispuesto a dar más”.

La jornada inicia todos los días a las 5:30 de la mañana y termina prácticamente a las 6:00 de la tarde. Esta labor es vital para Orlando, quien dice que aquí se atiende la materia prima de la Universidad: “Es un área en la que atendemos a nuestros estudiantes, punta de lanza de la Universidad y de todas las universidades”.

El comedor es uno de los espacios laborales más importantes en toda institución de formación, ya que ofrece el sustento para completar las labores estudiantiles con éxito. De su importancia es prueba el hecho de que este comedor atienda alrededor de 3 mil estudiantes diariamente. Orlando reconoce la importancia de su trabajo. Sabe que, aunque nadie venga a felicitarlo, él y su equipo cumplen una labor fundamental, y lo hacen con compromiso, así como harían cualquier otro trabajo. Son casi noventa personas, atendiendo cada detalle del servicio.

“Como trabajador y revolucionario de esta patria, en cualquier sitio, en cualquier parte que me necesite la Revolución para ejecutar otro trabajo yo eso no lo discuto”, asegura con convicción. Pero Hernández no habla en vano, y es que su esfuerzo lo ha llevado a trabajar en la empresa privada y en el sector público. Inclusive, en la UBV ha pasado por diversas áreas, siempre mostrándose dispuesto a cumplir, pues ve el trabajo como base fundamental del bienestar del pueblo y el país.

Orlando Hernández es un trabajador que no se siente explotado, considera que su voz es escuchada y que se le respeta. Lo dice tras haber estudiado y estar por recibir su título en Estudios Políticos y Gobierno, pero sintiéndose parte del pueblo que permite que la política revolucionaria viva: él es parte del pueblo que forja diariamente el sendero del compromiso.

Él es un trabajador movilizado, que entiende sus deberes no como obligación, sino como parte de las necesidades colectivas. “Voy a cumplir ocho años acá en el comedor, y para mí es fundamental porque acá atendemos a la gran mayoría de estudiantes que hacen vida en nuestra Universidad, a la vez que me da la oportunidad de interactuar con ellos, porque estoy políticamente activo, creando conciencia, valores, principios, ética”.

Orlando aprovecha cada espacio, cada conversa, cada micrófono abierto para tratar de despertar compromisos y militancias: “Conciencia y más conciencia es lo que busco yo”.

El trabajo tiene un papel fundamental en la vida de Orlando, y asimismo el rol que él cumple como trabajador. “Cuando llego a las 5:30 am acá yo siento la alegría como ser humano de que voy a poder aportar a mi vida un crecimiento, porque todos los días crece uno, hablando con diferentes estudiantes, compañeros y trabajadores”.

Si el trabajador no genera trabajo productivo, de la mano del marco de las políticas del Estado, los esfuerzos no rinden sus frutos. Por ello Orlando entiende que, en estos momentos, los trabajadores tienen un papel muy importante.

“Estamos viviendo un ataque constantemente, intento de Golpe de Estado tras intento, a través de diferentes vías, y el golpe económico es fuerte, están atacando lo fundamental: alimentación, medicinas, y todo lo que tenga que ver con el bienestar del pueblo”, asegura. Dice que se mantiene en pie de lucha, porque no quiere volver al pasado, porque no quiere volver a ser invisible, porque quiere mantener su férrea voz de trabajador organizado y movilizado.

Texto: Javier P.

Fotos Gustavo Lagarde.

Comentarios

comments

Top