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Venezuela: desestabilización entre cerveza y revocatorio

En marzo del 2015 Lorenzo Mendoza, el dueño del monopolio cervecero y de procesamiento y empaquetado de alimentos Empresas Polar, se paseó por todas sus plantas productoras a nivel nacional y frente a lxs trabajadorxs presentó su clásico “cara a cara”, una proyección de los planes a ser ejecutados en los próximos cinco años. Entonces Mendoza aseguró que contaba con materia prima en stock hasta el 2020, y que además había aumentado su portafolio al adquirir la marca Migurt.

No pasó un año cuando declaró falta de divisas para pagar a los proveedores. Fue hace tres meses. Las vocerías de los sindicatos de trabajadorxs lo denunciaron y demostraron la cantidad de dólares que Polar recibió del Estado. Sin embargo, ahí no terminó todo. En abril de este año Polar anunció que el 29 del mismo mes se paralizaría la producción de cervezas y maltas por falta de cebada malteada, “porque no veíamos asignación de divisas para poder pedir a los proveedores nuevos embarques de materia prima”, según Maritza Guinand, directora de Empresas Polar. “Todas estas acciones del monopolio Mendoza forman parte de las mismas estrategias de los empresarios aliados de la dirigencia de la oposición venezolana contra el Gobierno del presidente Nicolás Maduro”, así lo dice Johan Nieves, obrero de la Planta Remavenca, Agencia Cervecería Polar, Turmero y secretario de organización del sindicato obrero Sintraterricentro Polar.

Son tres años de guerra económica sostenida en Venezuela: acaparamiento de productos de primera necesidad, salida de alimentos hacia Colombia, reventa de esos alimentos en el mercado informal a precios inaccesibles (bachaqueo), y en todo ese tiempo no se generó ninguna “explosión social”.

Para los sindicatos de trabajadores de Polar, esta nueva medida de cierre ilegal de plantas -pues nunca fue notificado ante las inspectorías locales del trabajo-, persiguen enfatizar un clima de crisis general para azuzar una respuesta del “pueblo” en la calle, y estas salidas a protestas se iniciaron con grupos de trabajadores de Polar: “No hay falta de cebada, hay desvío de la cebada. De las plantas salen camiones cargados de la materia prima hacia espacios de procesamiento de alimentos para animales. Aparte, vemos que los medios de oposición cubren manifestaciones de ‘trabajadores de la Polar’ exigiendo al Estado más divisas. Deben saber que Mendoza financió a través de ‘bonos únicos’ a un grupo de empleados de las áreas de cervecería, alimentos y Pepsi-Cola a nivel nacional, para apoyar el paro técnico de las fábricas y mandarlos a la calle. Este escenario no es nada diferente a lo que fue la actuación de Polar en el paro del año 2002”.

Ya se encuentran paradas las cuatro plantas: planta modelo en Zulia, planta Oriente, planta Los Cortijos en Caracas, planta San Joaquín. Esta última abastece el 52% del mercado nacional de la malta y cerveza, tiene un sindicato patronal que empezó a bajar la producción deteniendo los procesos de filtrado y lavado de moldes y botellas.

¿Cuál ha sido hasta ahora el discurso de los medios privados?: Los “trabajadores” denuncian al Estado, los “sindicatos obreros” sabotean a Polar. Esta distinción no es inocente, hasta ahora los sindicatos patronales son quienes han aparecido en los medios de comunicación asumiendo las vocerías a favor de Polar, son 4 patronales frente a 17 sindicatos obreros que agrupan a cerca de ocho mil trabajadorxs: “No salen apoyados por obreros sino por personal administrativo. El pueblo venezolano debe saber distinguir entre el obrero y el empleado, si bien todos somos trabajadores, los obreros somos la mano de obra, quienes realizamos el trabajo duro, la distribución de alimentos, cerveza, malta, agua, estamos en la línea de producción y en todo el proceso de distribución, somos los que llevamos los productos hasta los anaqueles, hasta la bodeguitas de los barrios”, dice Johan.

El paro afectará a 30 mil trabajadores entre obreros, empleados administrativos, franquisiados y licoreros.

Los sindicatos de trabajadores se han estado reuniendo con la directiva de la empresa en mesas conciliatorias, pero denuncian que en lugar de avanzar sobre acuerdos comunes la directiva reafirma posiciones de abuso laboral relacionados a pagos de sueldos a destiempo.

Mientras tanto…

Casi al mismo tiempo en que se anunciaba en las plantas cerveceras este paro, Orlando Zambrano, vocero nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, denunciaba una nueva desaparición de un líder campesino, Edgar Manuel Ramírez Peña: “Van más de 350 campesinos desaparecidos y asesinados. No queremos que Edgar venga a engrosar la lista de los dirigentes campesinos desaparecidos, torturados y asesinados en manos del sicariato, desde la promulgación de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario”.

En lo que va de año han sido asesinados varios dirigentes chavistas: César Vera, diputado suplente del Consejo Legislativo del estado Táchira; Marcos Tulio Carrillo, alcalde de La Ceiba, estado Trujillo; Ricardo Durán, jefe de prensa del Gobierno del Distrito Capital, todos bajo investigación de asesinatos por encargo.

A la vez, las banderas de la oposición son la inseguridad, la escasez de alimentos y los recortes energéticos programados por el Gobierno en varias zonas del país debido a una de las sequías más preocupantes de los últimos años. Sin embargo, el Ministerio de Energía identificó saboteos del sistema eléctrico desde el mes de febrero que afectaron los estados Bolívar, Táchira, Aragua y Zulia, principalmente.

Empresas parando producción, grupos saboteando el sistema eléctrico nacional, asesinatos de dirigentes chavistas. Así llegamos a finales de abril con la dirigencia de la oposición en la Asamblea Nacional presionando al Consejo Nacional Electoral para que les fueran entregadas las planillas de recolección de firmas para iniciar un revocatorio presidencial.

Este proceso revocatorio debe recabar la voluntad de 1% de las inscritas y los inscritos en el Registro Electoral en todo el país, para un total de 197.978 electoras y electores. El 29 de abril, el mismo día que cierra la última planta de Empresas Polar, el partido Primero Justicia anunció que recolectaron más de un millón de firmas para iniciar el revocatorio. Unos días antes, en el Zulia el gobernador Arias Cárdenas informó que en siete parroquias de Maracaibo se dieron acciones violentas de calle por grupos financiados por la derecha.

Esta cuadratura, en medio de conatos de disturbios y rumores de saqueos las últimas semanas, fue denunciada el 27 de abril por el diputado Diosdado Cabello como parte de un plan de Golpe de Estado, planificado por el mayor general Hebert García Plaza para ser ejecutado en Venezuela el próximo 15 de mayo. García Plaza habría entregado al gobierno norteamericano, a la DEA, a la CIA, información precisa de la ubicación del armamento venezolano.

La misma semana de esta revelación, los diputados opositores desde la Asamblea Nacional pidieron el voto de censura contra el ministro de alimentación Rodolfo Marco Torres, bajo la acusación de que este no justificó en su Memoria y Cuenta de 2015 una supuesta “fuga de capitales en el área de la alimentación”.

Bajo este escenario, la fuerza obrera de Polar ya avanza sobre un plan estratégico para evitar la paralización de los espacios de trabajo. El presidente Nicolás Maduro orientó que empresa parada debía ser recuperada por las y los trabajadores. “¿Qué haremos nosotros? Acto de presencia en los puestos de trabajo. Aunque consigamos las puertas cerradas en los depósitos y plantas.”

Para buscar medidas resolutivas en la guerra económica el presidente Maduro ha reforzado los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), estos comités garantizan la distribución organizada de alimentos desde los Consejos Comunales y otras figuras de organización popular directamente a las casas. Esta figura forman parte de un plan que garantizará el suministro de productos y tienen como objetivo atender, en su primera fase, a un millón de familias. A través de las CLAP se identificarán las mafias de distribuidores, bachaqueros y revendedores.

No se trata evidentemente de una medida que erradicará el problema actual de desabastecimiento pero es una estrategia que intenta dar más fuerza a la organización popular acumulada los últimos años. Esta organización es la que estará en el centro de las próximas semanas definitorias en Venezuela. Se viene la más fuerte presión de los monopolios económicos, junto a la ola revanchista de la derecha. Se habla de una nueva etapa por un lado, de medición de fuerzas, por otro, en cualquiera de los casos, esta era una coyuntura sabida, interpretada y anunciada por Hugo Chávez en el 2012: “No faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles para, bueno, mantener ese empeño de la restauración del capitalismo, del neoliberalismo, para acabar con la Patria.” Se viene la hora de conocer el alcance y capacidad de responder desde la base popular a esta nueva coyuntura, que es, quizá, la más compleja hasta ahora. Para lxs obrerxs de Polar está claro: “La clase trabajadora junto al Gobierno del presidente Nicolás Maduro debe pelear hombro a hombro porque esta es una guerra declarada”.

 


Texto: Katherine Castrillo (@ktikok)
Foto: Gustavo Lagarde.

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