Tú estás aquí
Inicio > Textos > Opinión > Desvíos > Cuidado, esta especie nos acecha: euro-hetero-falo conquistador de culitos

Cuidado, esta especie nos acecha: euro-hetero-falo conquistador de culitos

Esta especie anda suelta en la región americana, en cada país que dio inicio a una “Revolución”. Es identificada como hetero-falus-progre-femilisto. Esta pequeña lista de características es una radiografía para identificar a esta especie neocolonial que acecha nuestras tierras.

1.- Viste camisas de Che Guevara o cualquier hetero-falo revolucionario que de entrada le impregne de ese espíritu de izquierda que a todas “nos vuelve locas”.

2.- Dispone de pasaporte europeo, piel blanca bronceada por el altiplano andino o el sol divino de Chuao.

3.- Se dirige a las zonas populares y barriadas para vivir la “experiencia de ser pobre”. Ser pobre está de moda: tomar cocuy, aprender a bailar salsa y los modismos del barrio y a cortar las palabras para parecer forzadamente del “pueblo”, esa especie de entelequia hiper romantizada, construida por estos hetero-especímenes provenientes de los estratos clase media ilustrados europeos.

4.- Son femilistos y poliamorosos. Claro, esto funciona bajo la lógica de sus sueños pornográficos interraciales: el deseo masculino del ego falo conquistador de tener una negra, una “morenaza”, una india o dos al mismo tiempo. Bajo sus reglas del juego: ¿podemos traer otra chica  la cama? -me preguntó- ¿podemos traer otro chico a la cama? Le contesté. Allí se le acabó su open mind progre europeo. Del open mind al open culo, hay una gran distancia y estos hetero-falos-femilistos, como diría Lemebel, tienen miedo a que se le homosexualice la vida.

5.- Lo único que tienen para ofrecer es su colonialidad del ser: “Ven y daremos un paseo por las europas”, “nos casaremos y seremos felices hasta que la muerte nos separe”.

6.- Padecen del complejo industrial del salvador blanco: una mezcla entre filantropía blanca-cristiana y humanitarismo asistencialista europeo disfrazado de “solidaridad o internacionalismo”. Ese gesto de dar ropa vieja, o cualquier sobra casi devorada por la obsolescencia programada permitirá que esta especie coloque la cabeza en la almohada y se gane el cielo blanco, con su dios blanco, del cual reniega porque supuestamente es de izquierda-comunista-post-chavista-crítico-magnacumlaude-vegano con coqueteos al feminismo. ¡Vaya manera de encubrir el neocolonialismo!

7.- Son privilegiadamente “pobres”, con una estética intencionalmente desprolija. Posee cuentas en el extranjero, pues proviene de países europeos y esto le permite que una alfombra roja se despliegue para acceder con toda su euro-sabrosura-colonial a desbordar toda su “inteligencia” para asesorar a ministros y ministras, alcaldes, directores de despacho, y gozar de los beneficios de la burocracia gobiernera, incluso de nuestros cuerpos como trampolín.

8.- Venden divisas al paralelo para disfrutar de viajes y “culitos” a lugares exóticos del territorio nacional, comprar cerveza, ron y perico y la manutención de un tejido de afectos y de heterocamaradas machistas, de hetero-compas machistas y compitas que al día siguiente se quejan de la guerra económica.

Más allá del chiste fácil, estamos hablando de una nueva forma de colonización, el machismo de “izquierda” que se convierte en extraccionista del capital simbólico de nuestros procesos, que reúne historias y se convierte en portavoz de nuestros relatos, fracasos y éxitos. El que luego da conferencias internacionales y goza del “plus” de haber vivido en un país tercermundista ido a menos, en un país “en revolución”, en un país de mujeres bellas. El “bolchemachismo” que siempre tiene al día su pasaporte, pues cuando “se vaya todo al carajo” y ya haya gozado de todo “ese mujerero loco”, toma el primer vuelo a Europa para escribir las historias de un hetero-militante-ego-falo conquistador en tierras sudamericanas.

Texto: Yonicet Pacheco.

Ilustración: Ámbar Rivero.

Comentarios

comments

One thought on “Cuidado, esta especie nos acecha: euro-hetero-falo conquistador de culitos

  1. No se por qué veo reflejado a un asesor español a quien llaman “el Cristo de la economía”. Solo especulo, ojo.

Comments are closed.

Top