Tú estás aquí
Inicio > Textos > Crónicas > Crónica desde Argentina: “Así defendemos a Venezuela”

Crónica desde Argentina: “Así defendemos a Venezuela”

Mi historia comienza en el subte de Buenos Aires que es el equivalente al metro en Venezuela, allí escucho una voz que exclama “¡che, Pepi!”, y volteo rápidamente, porque uno se sorprende cuando te encuentras con alguien conocido en esta urbe del sur, para mi sorpresa era el gran Ariel un compañero de una organización llamada “Los Pibes de la Boca”, organización que hace honor en su nombre al barrio que pertenece.

Embaja-10

Al compañero tuve el placer de conocerle meses atrás en actividades en la que participábamos juntos, rápidamente me abraza y me dice “Che, Pepi, voy a defender tu embajada del asedio de la derecha continental”, yo le respondí: “Vamos a defender ¡tu proyecto! que no es cualquier cosa, es lo que nos corresponde y convoca en este momento, es tu causa, es la mía, es la de todos, es visibilizar lo que día a día veo aquí en esta patria cuando hay un piquete en las calles, cuando se movilizan millones de argentinos cuando son convocados por las erróneas políticas del gobierno actual, es nuestra lucha compañero, Ariel me afirma con un sí en su mirada llena de rebeldía y revolución.

En el transcurso del camino Ariel me cuenta cómo Chávez conoció su organización y cómo colaboro con su grano de arena para que fuera concedida una sede para la misma, yo le comenté al compañero que gracias a su organización y a un montón de organizaciones más en este país, en el continente y en el mundo, es que la esperanza no se duerme, le ratifiqué la importancia que tiene la Argentina es en este instante como epicentro de las grandes movilizaciones en el mundo, que aquí día a día se renuevan las esperanzas. Nuestros sueños de lucha siguen abriendo esos caminos para transitar en un mundo mejor.

Embaja-9

Continúo comentándole que la patria grande es como la comuna que tiene el germen de la rebeldía, Ariel me hace un gesto de que no entendía mucho la analogía ya que el concepto de comuna que se usa en Argentina es empleado dividir a los sectores y barrios en la ciudad territorialmente hablando, es decir, se emplea de la misma forma como nosotros en Venezuela empleamos el termino de parroquia.

Al explicarle brevemente sobre la comuna como un espacio de encuentro, de construcción de identidades, de reafirmación de lo que somos, una trinchera de lucha donde el pueblo va construyendo su propia legitimidad, de experimentación productiva, de construcción política, de organización, donde enfrentamos los problemas juntos y aprovechamos nuestras potencialidades, Ariel no me deja continuar y me interrumpe: “¡Quiero vivir en una comuna!”, y era al punto donde quería llegar con la analogía, le respondo con una frase que me robé del documental Juntera: la patria grande es como la comuna porque es el lugar de encuentro de los comunes. Justo al terminar la frase suena el pitido del subte avisando que ya habíamos llegado.

Al llegar a la embajada nos recibieron un montón de cantos y centenares de banderas ondeando de un lado al otro, diversas organizaciones de la Argentina solidarizándose con la causa Revolucionaria y chavista ahora comandada por el presidente Nicolás Maduro Moros, que duélale a quien le duela sigue siendo el presidente de nuestro país.

La actividad se fraguaba en un ambiente de llovizna y un frío de unos 10º centígrados, ni el tiempo atmosférico paró la actividad, uno por uno dirigentes y militantes de la patria grande tomaban el micrófono para rechazar las acciones desestabilizadoras en nuestro país y al acoso que tienen con la embajada, el personal diplomático, y con todo venezolano que aún estando en esta tierras del sur apoye a la Revolución Bolivariana, el mensaje fue claro y contundente: “Mientras que las organizaciones sociales del sur sigan en pie de lucha, jamás ninguna persona o grupo violentará a ningún militante de la patria grande”.

Mi vivencia de lo ocurrido en el acto convocado por organizaciones de base Argentina en apoyo a la Revolución Bolivariana no es otra cosa que ese sentir Nuestroamericano, del caminar juntos, nosotros conocemos el tamaño del enemigo y reconocimos desde hace tiempo que juntos y organizados es posible, seguiremos venciendo en cualquier escenario y ante cualquier acción del enemigo.

Texto: Pepis Salas

Fotos: Milángela Galea

Comentarios

comments

Top