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Conuco a conuco

Para que la savia llegue a ser fruto tiene que pasar por la raíz, dijo alguna vez Alí Primera. Él nació en Coro, pero vivió muchos años en Paraguaná, que en idioma caquetío significa “conuco entre el mar”. En esa Península, un grupo de muchachos y muchachas construyeron el Movimiento Conuco: unión de pequeñas organizaciones que dan forma al árbol conuquero. Un árbol que se nutre de la historia viva de esta tierra, y que produce el fruto colectivo a través de distintas disciplinas culturales.

Allí el calor se mezcla con la brisa marina y las emanaciones del Centro de Refinación de petróleo, el tercero en el mundo en cuanto a capacidad, propiedad de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Condiciones que no aminoran la marcha de un grupo de gente que ha generado talleres de discusión, haciendo productos autogestionados, pintando murales, cocinando en colectivo.

Desde el 29 de abril al 3 de mayo, en el marco de la actividad “Abril Antiimperialista”, construyeron su visión del anticolonialismo desde un hacer-pensando: la siembra, el rescate de las plantas medicinales originarias, la apuesta comunal, la juventud activa, el disfrute de niños y niñas, la participación de mayores.

Encuentro Abril Antiimperialista, Paraguaná 02/05/15
Encuentro Abril Antiimperialista, Paraguaná 02/05/15

Miglery Rivera, más conocida como “La Negra”, explicó que quisieron asumir el peso histórico de ese mes. No se trata de hacer politiquería, de proclamarse antiimperialista con sólo reivindicar a Chávez: “Antiimperialista es un hecho como el de visibilizar la Comuna, que va a construir doscientos cultivos organopónicos, eso es un hecho antiimperialista; la Comuna va a construir una empresa de producción textil, eso es un hecho antiimperialista; la Comuna actualizó otro Consejo Comunal, eso es un hecho antiimperialista”.

Es que las múltiples actividades se desarrollaron en el territorio de la Comuna Alí Primera El Cantor, más precisamente en la Casa Cultural del sector Caja de Agua de Paraguaná. Conformada por 38 Consejos Comunales, la Comuna es el objetivo principal de los conuqueros y, por eso, los jóvenes que conforman este Movimiento han asumido las vocerías de cada Consejo Comunal donde hacen vida.

Durante las mañanas y tardes de “Abril Antiimperialista”, la participación varió, pero se mantuvo constante el ir y venir de un nutrido grupo de chamos que dejó su impronta revoltosa, pero provechosa, en talleres de circo, confección de muñecas de trapo, rap, break dance y macramé.

Encuentro Abril Antiimperialista, Paraguaná
Encuentro Abril Antiimperialista, Paraguaná

Un muchacho pintó un mural con las imágenes de Alí Primera y Simón Bolívar en el patio. Otros expusieron sus producciones autogestivas: bolsos, zarcillos, cuadernos, todo hecho con material reciclado. La Negra estampó franelas con esténcils de El Cantor del Pueblo o el indio caquetío con cresta, símbolo del colectivo conuquero.

Además, los mayores también interactuaron y debatieron sobre la construcción comunal, el asesoramiento jurídico o el rescate de las plantas medicinales de la zona.

Las abuelas que no quisieron dormirse

La señora, sentada frente a unas quince personas, mostró una a una las hojas, tallos, raíces o semillas, dependiendo del caso. “No es maleza, sino ‘bueneza’ “, avisó. La moringa tiene todos los nutrientes que necesita el ser humano, la lengua de vaca ablanda tumores, el cielito o Santa Lucía para la próstata, la brusca para los hongos de la piel. Luego de cada explicación, la planta circuló por la sala y volvió a la mesa de la expositora. Al finalizar la charla, una montaña de fragmentos de distintas matas casi impedía ver su rostro.

Encuentro Abril Antiimperialista, Paraguaná
Encuentro Abril Antiimperialista, Paraguaná

“La Polar es una trasnacional que produce alimentos masivamente y nos cambió nuestra cultura –anticipó Wilma Namis–. Nosotros ancestralmente comíamos los alimentos autóctonos, integrales, y no dependíamos de nadie, sino del conuco, lo que teníamos en el lugar. La Polar nos cambió los sabores, nos refinó los productos, nos los enlató, no nos dejó sembrar más, y teníamos que trabajar para comprar lo que ellos producían. Producir dinero era lo que teníamos que hacer, no producir alimentos. Después que nuestro cuerpo se acostumbró a consumir eso, nos adaptamos a eso y empezamos a enfermarnos. Y ahora, la Polar está tratando de darle un golpe económico al país porque estamos transformando nuestro sistema de capitalista a socialista, rescatando todos los conocimientos ancestrales, dándole valor a la humanidad, salvando la vida en el planeta, siguiendo las orientaciones que nos dejó nuestro Presidente Hugo Chávez para hacer un mundo mejor, un mundo de felicidad, un mundo donde todos seamos iguales. Y la Polar como nos creó una necesidad ficticia, nosotros tenemos todavía eso metido en la cabeza, que si no es la Harina PAN, que si no es la mayonesa, que si no es la margarina, que si no es el Diablito y los cosméticos, el desodorante, el dentífrico, no tenemos vida. Y la gente se engancha haciendo una cola, creyendo que sin eso no va a poder vivir”.

Encuentro Abril Antiimperialista, Paraguaná
Encuentro Abril Antiimperialista, Paraguaná

En cuanto a las plantas que siempre hay que tener a mano, Namis mencionó tres: sábila, orégano orejón y cielito. Si usted está en la ciudad, no podrá plantar un árbol, pero procure tener lo más cerca posible una moringa.

Ella aprendió de su abuela –mezcla del África con jirajaras– y ahora trasmite sus conocimientos a sus nietas. También estudió con un biólogo hindú. Cree que trasmitiendo esa sabiduría de boca en boca, pero colectivamente, se puede empezar a volver a las raíces, esas que no están lejos, sino en la patio de la casa de cada quien. Todas las plantas que llevó a la charla crecen espontáneamente en Paraguaná.

La trasmisión oral y generacional –casi siempre de mujer a mujer– es la causa de que –quinientos años de Conquista después– los saberes tradicionales, el uso medicinal de las plantas, sigan sembrando conciencias. “Las abuelas de aquellos tiempos nunca quisieron dormirse eternamente sin que sus nietas tuvieran esa información”, reveló Namis.

Pero en tiempos de revolución, en medio de una guerra económica constante, la abuela cree que la necesidad de masificar este conocimiento se vuelve reto fundamental para la supervivencia. “Algún Ministerio tiene que hacerse cargo de esto que estamos haciendo y financiar este movimiento, porque ¿cómo vamos a tener un país sin conciencia, sin historia? La historia política la estamos rescatando, pero la historia ancestral no la tenemos”, lamentó.

Atabey, para pintar las raíces

Sobre el muro que limita el patio de la Casa Comunal, Harold Camacho, coordinador del colectivo Atabey –rama artística del árbol conuquero– pintó trazos de colores que poco a poco tomaron forma: primero, hizo el esqueleto del dibujo con aerosol y, luego, fue cubriendo con pintura de caucho.

Encuentro Abril Antiimperialista, Paraguaná
Encuentro Abril Antiimperialista, Paraguaná

“Atabey viene de nuestros caquetíos, es la madre de las aguas representada en una rana, simbolizaba la llegada de las lluvias, de la época de la fertilidad, de la siembra; era madre de Yucahu, que es el padre de la yuca”, explicó Camacho.

En una punta del mural, Alí Primera; en la otra, Simón Bolívar; en el medio, un campo, una casa, un tanque aéreo, que escenifican el origen del mote “Caja de Agua”. Ambos personajes simbolizan la lucha antiimperialista de su tiempo: el Libertador, contra los europeos; el cantor, contra el estadounidense. “Ahí hasta faltaría Chávez”, reconoció el pintor.

Como parte de Conuco, Camacho apuntó hacia la construcción comunal, la autogestión y el trabajo colectivo como garantía de un porvenir más solidario, equitativo, justo. “El movimiento como tal en su totalidad busca eso, impulsar lo socioproductivo, impulsar lo cultural, impulsar esos espacios para la discusión, para el debate, esos espacios como éste donde la comunidad pueda llegar y debatir, donde la comunidad pueda llegar y entre ella misma formarse; nosotros mismos impulsarnos, nosotros mismos conocer, nosotros mismos buscar ese socialismo”, aseguró.

Mural realizado por el Colectivo Atabey
Mural realizado por el Colectivo Atabey

Alí trascendiendo generaciones

Viernes por la tarde, un grupo de veinte muchachos cercanos a los diez años participaron del taller de circo, donde aprendieron a construir clavas artesanalmente. Las clavas son una especie de palos de bowling con los que se hacen malabares. Los niños le preguntaron al docente su nombre.

–Alí –dijo.

–¡Alí Primera! –gritaron los chamos.

–¡Lo estamos viendo en carne y hueso! –exclamó uno.

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Alí Flores, de él se trata, contó que cuando se acercó al Foro de Pensamiento y Acción impulsado por el Ministerio para la Cultura en Caracas, el público lo miró con desconfianza: con menos de treinta años encima, mono rojo emparchado con la imagen de Alex –el de La Naranja Mecánica– y cresta al aire, cualquier “hijo de buen vecino” prejuzga lo mismo.

Hasta que Alí pudo hablar en el conversatorio y explicó lo que hace el Movimiento Conuco en Paraguaná, cambió reticencias por aplausos. Asombró la capacidad para expresar sus ideas, su convencimiento, su discurso. Para los escépticos del hipismo o los punk es difícil conectar esa claridad política con el muchacho al que luego se ve girando clavas por el aire o haciendo malabares con fuego.

Ya en su tierra, los conuqueros siguen con los talleres de formación teórica y práctica: dibujo y pintura, música, esténcil, circo, armado de muñecas de trapo, macramé, construcción comunal, uso medicinal de las plantas, autogestión.

“Estamos poniendo nuestro conocimiento artístico a favor de la sociedad, para ayudar al cambio cultural a favor de la Revolución”, dijo Alí Flores, pero agregó: “Si los colectivos no tienen una propuesta productiva, no hay pelota para jugar, no hay hip hop, no hay proyecto a futuro”.

Por eso, el Movimiento Conuco se fusionó con la Comuna Alí Primera El Cantor. Juntos impulsan los Patios Productivos familiares y agroecológicos que les permitan –con la sabiduría de personas como Wilma Namis– ir creando una nueva forma de vincularse entre hombres y mujeres, y con la tierra.

El imperialismo teme que el pueblo se levante –diría Alí Primera–. El imperialismo teme que se multipliquen encuentros como éste, abriles conuqueros, abriles comuneros, abriles intergeneracionales.

“Esto es el Poder Popular, éste es el pueblo que está acá manifestando las diferentes expresiones culturales del barrio, así son ellos, éstas son las expresiones del pueblo”, expresó La Negra, mientras un remolino de niños daba vueltas a su alrededor.

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Texto: @lfarinaVzla

Fotos: Gustavo Lagarde

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