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A pie. Crónica de trancas desde el “este del Este”

Acá, en el “este del Este” que en verdad es el sureste de Caracas, me despierta una cacerola histérica a las 5am que llama lxs vecinxs del municipio El Hatillo a salir bien tempranito a trancar sus calles y avenidas, especialmente las que dan acceso a vías principales. Eso sí, bajo el mandato de “cuidar a los vecinos” y de “no obstaculizar las vías expresas, solo los accesos a la mismas; no obstaculizar vías dentro de las urbanizaciones para que las personas puedan movilizarse a lo interno por una emergencia”, o lo que sea que signifique eso, en respuesta al llamado al Poder Constituyente que hizo el presidente Maduro el #1M argumentando que había que “proteger los derechos del pueblo” (?) debido al “golpe constitucional de la constituyente” (?), y en rechazo rotundo al “anuncio de Constituyente por la dictadura” y en protección a la actual CRBV porque “es garantista de derechos”, y “Frente al Golpe de Estado continuado y agravado de Maduro”, según Elías Sayegh.

El plan de hoy es trancar las vías (“a elección personal”) desde las 7 hasta las 10am, pero la contienda se extiende. Decidimos salir a aventurarnos por Caracas para ver hasta dónde llegamos. Ya nos había llegado información de los lugares que permanecían obstaculizados y donde habían focos de violencia (por ejemplo, Chacaíto y la Av. Libertador a esa altura alrededor del medio día; El Paraíso y La Urbina), de modo que vamos armando ruta de ida (y de regreso también a la hora de un peo) a medida que vamos transitando.

A eso de la 1 y 30 pm el semáforo de Urbanización el Cigarral está completamente trancado: había bambúes y barriles de metal obstaculizando las vías y gente de las urbanizaciones cuidando las guarimbas. Decidimos subir por “la trocha”, vía alterna que conecta El Hatillo con Los Naranjos, La Tahona y el Alto Hatillo. Las muchachas que trabajan en las casas y apartamentos van bajando a pie, con sus carteras y sus bolsitas de comida; algunas van emparejadas y otras caminan solas con el paso apurado. Los obreros bajan conversando. No hay transporte superficial, de modo que deben caminar desde ese punto hasta sus destinos, y ninguno está siquiera a 2Km de distancia. Lo más cercano es el pueblo El Hatillo que está a 2.6Km de ese punto, según Google Maps. Quizá, ojalá, vayan hacia allá. Sino, la caminata es larga, sola y ardua.

Bajamos por la Tahona para agarrar la vía hacia los túneles de La Trinidad; sabemos que está trancado el acceso pero nos acercamos a ver cómo está el movimiento por allá. En efecto, ambos accesos a los túneles clausurados. El que conecta la zona Industrial de La Trinidad con la salida a la autopista está barricado por el vidrio de la parada de autobuses que habían recién arrancado y por escombros varios.

Subimos por Terrazas del Club Hípico a la 1.56 pm, todo despejado hasta el C.C Concresa. Mucha gente caminando por ambos sentidos, no hay transporte superficial de ningún tipo. Obreros, cuidadoras y personal doméstico, chamas jóvenes uniformadas. Todxs ellxs subiendo y bajando a pata por ese cerro lleno de quintas. Las líneas de MetroBus están suspendidas y ni una línea de camionetas anda activa, incluso con el aumento fraudulento de pasaje que ni ha salido por Gaceta (Bajar desde El Hatillo hasta el terminal Río Tuy va por los 200 Bs, y los fines de semana 300Bs. Si toca un chofer malandro, pagas 300 para bajar cualquier día de semana).

Son las 2.10pm ya, y la autopista del Este a nivel del distribuidor Santa Fe está trancada, por supuesto. Hasta ahora esta es la convocatoria más concurrida que hemos visto durante el recorrido: gente, motos y vehículos en el medio de la vía. Nos desviamos por la subida de Los Campitos vía Cumbres de Curumo, y justo al finalizar la avenida que va en subida, barricada: carros en retroceso y más gente bajando a pie.

Vemos a una señora negrita, flaquita, en falda y zapatos bajitos, con el pelo recogido en una cebollita, aferrada a su cartera, bajando a pie. Nos paramos y la subimos. Le preguntamos que desde dónde viene, ella responde “desde Colinas de Santa Mónica”. ¿Ustedes saben dónde están los urbanismos de la GMVV que hicieron los bielorrusos? ¿Esos 5 complejos, cada uno de color distinto que los representa y diferencia, hechos en obra limpia? Desde allí pues, desde esa vía que casi llega a Santa Mónica desembocando en el paseo Los Ilustres a la altura de la Procuraduría General de la República, desde allí caminaba esa señora, e iba para El Concresa (probablemente al barrio Santa Cruz, que está detrás). Donde la recogimos ya había caminado alrededor de 2Km, pero si le hubiese tocado caminar sólo serían alrededor de 4.1Km.

Vamos de regreso por Los Campitos para empatar con la Río de Oro y subir hasta el Concresa, y dejamos a la señora en una de las paradas que está justico al lado de la pasarela. Nos dice al bajarse “gracias a Diosito que me los puso en el camino para que no tuviera que caminar tanto”. Se bajó del carro calmada, tranquila, siguió su camino y nosotrxs en nuestro.

Entonces, ya de regreso por Terrazas del Club Hípico de nuevo, nos asomamos hacia la autopista y vemos mucha gente caminando por los hombrillos, bajando sabrán los clavos de Cristo a dónde. Un señor le hacía señas con los brazos alto en el aire a los carros en señal de “no hay paso”, son las 2.23 pm. Llegamos al Placer de María, en Baruta. Una de las calles del barrio está trancada con ramas y cauchos así que nos metemos por una intervecinal chiquitica que desemboca en el pueblo. Las 2.33 pm ya, y el pueblo está libre y con vida: los negocios abiertos, mucha gente caminando en la calles, algunxs pelaxs uniformaxs; aunque vimos a las camionetas en sus respectivas paradas, no vimos ninguna en circulación.

Tomamos entonces la vía de Piedra Azul para agarrar la carretera Baruta-El Placer-Hoyo de la puerta a las 2.38 pm, todo libre. Poca afluencia de carros, eso sí. Al llegar a Hoyo de la Puerta mucha gente esperando, sin éxito, camionetas. A las 2.53 pm ya llegamos a la Valle-Coche, que está completamente despejada y sin mucho tráfico. Túneles del Paraíso libres a las 2.57 pm, al igual que la autopista Francisco Fajardo a la altura de la salida para La Vega y La Yaguara. A las 3.10pm, todo el circuito La Paz-Montalbán-El Paraíso despejado, gente en la calley mucha afluencia vehicular, pero sin aparente transporte superficial excepto por las líneas de MetroBus. Agarramos para Vista Alegre, y allí nos quedamos algunas horas.

Vamos de regreso entonces. A las 6.38 el Cementerio libre y tranquilo: negocios abiertos, gente en la calle, chamxs volviendo del liceo. Ahora empieza lo bueno: son las 6.46 pm ya y en Colinas de Bello Monte abajo hay 8 guarimbas entre la Alcaldía de Baruta y el final de la Av. Miguel Ángel: algunas se apagaban ya, y quedaban los restos de los escombros esparcidos por la calle y los huecos que quizá los transeúntes hicieron a las barricadas para poder pasar. No hay nadie, nadie, custodiando las guarimbas. Los negocios están abiertos y la gente camina por las veredas.

Llegamos al distribuidor Santa Fe por la autopista: bloqueado por completo, una guarimba sobre el puente que retorna a la autopista y dos más sobre la misma. Ahora, encendidas. El tráfico está represado en la callecita de servicio que sale desde la bomba PDV de la urbanización, hay muchas motos y, ahora sí, gente custodiando las guarimbas y barricadas. Los carros se devuelven como pueden y algunos se desvían hacia la urbanización para salir a Colinas de Bello Monte y Cumbres de Curumo; nosotrxs hacemos lo propio y enfilamos para arriba, buscando salir a Cumbres.  A las 7.25 pm la guarimba que nos había bloqueado el paso estaba medianamente liberada; al igual que en Colinas de Bello Monte, la gente había movido los escombros para que los carros pudieran pasar, y de igual manera, no había nadie custodiándolas.

Son las 7.32 pm de la noche ya y justo antes de tomar el túnel de La Trinidad hay un piquete de la PNB. Afuera del túnel, hay restos de barricada encendida y muchos escombros y vidrio en el piso. Del otro lado de la calle un jeep de la policía, pero no sabemos si era municipal o no. Así lo parecía; la GNB no anda en jeep. Cuando ya vamos por el Farmatodo de La Boyera, frenamos de golpe y vemos una gran barricada de bloques de cemento, fuego, humo, varios GNB y una que otra persona que corría hacia ellos y luego se devolvía. Alcanzamos a ver a un señor con una chaqueta de Venezuela acercándose hacia la barricada. Son las 7.38 pm. Olemos lacrimógenas, y el humo no nos deja ver cuántas personas hay del otro lado de la barricada; había alrededor de 30 GNB, sin camión, sin ballenas, sin rinocerontes, con máscaras de gas y ninguna arma en la mano, excepto el que lanzaba las bombas que en ese momento la tenía apuntada hacia el suelo.

Nos regresamos para subir por La Trocha desde La Tahona. Encontramos una barricada que ya se apagaba a las 7.49 pm. Volteamos a ver qué ocurre al final de la calle y vemos varixs vecinxs corriendo por la principal de La Boyera, y algunxs pocxs que caminan por la calle. Motos bajando y subiendo, y algunas detonaciones.

Al llegar a la reja de estacionamiento del edificio, que está dañada, viene saliendo un señor que le dice al vigilante (un señor negrito, flaquito él. Muy callado, buena vaina) “aquí hay una gente que quiere entrar. ¿Abro la reja?”. El vigi le hace un ademán para que deje quieto y procede él a abrirla. Nos detenemos a saludarlo y le decimos “le van a salir brazos” (la reja lleva 3 días dañada, y cada turno abre y cierra a mano), y él responde semisonreído, con esa cara que ponemos cuando no tenemos de otra, cuando hay que seguir trabajando, “y piernas también. Esta mañana subí caminando”.

Texto: Manuela Andrade

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